El curso de Sistemas de Investigación y Razonamiento Jurídico, específicamente bajo el enfoque que le ha dado el profesor Adonay Arrieta, nos muestra un panorama quizá un tanto incómodo para muchos; un escenario en el que no todo lo que conocemos y no todo lo que por lo general creemos ciegamente, es necesariamente la realidad. En un principio tales ideales parecerán disparates, y muchos se preguntarán ¿Qué demonios hacemos en este curso?; pero en realidad tal razonamiento tiene mucho más sentido del que imaginamos. El principio básico de este curso es el cuestionarnos la fidelidad de todas las cosas y conceptos que nos rodean, por más básicos que parezcan y por más cotidianos que sean; este principio nos guía a un camino “para los que deseamos ver un mundo más cercano a la realidad”, en el que elementos tan aparentemente simples como ¿Qué queremos de nuestras vidas?, ¿Qué es el éxito?, ¿Quiénes tienen autoridad sobre nosotros?, ¿Qué es la felicidad y como se alcanza?, entre otra infinidad de cuestionamientos que se hacen bajo este razonamiento; no son más que conceptos que han sido implantados por la sociedad y no son más que conceptos idealistas que nuestra sociedad nos ha impuesto. El verdadero significado de tales conceptos, se encuentran en lo más profundo de nosotros, en el verdadero yo, y no en aquel que se encuentra dominado por la ilusión “concepto que se refiere, a la supuesta realidad en la que creemos pero que no es nada más que aquella que la sociedad nos impone, que no necesariamente responde a las verdaderas necesidades del ser humano y en la que todos nos encontramos presos”. El camino para alcanzar nuestras verdaderas metas quizá no sea el más fácil, pero nos liberará, nos hará sentir completos y no frustrados como muchos se sienten ante los estándares exigidos por la sociedad. Solo consiste en ser nosotros mismos, despojarnos de los prejuicios y ataduras, que nos mantienen presos en el mundo de la ilusión, y no nos dejan realizarnos como seres humanos.
Este curso, me atrevo a decir que es el único en su clase que se me presentará en la universidad, y me ha permitido abrir los ojos en ciertos campos y por otra parte reforzar aquellos que ya tenía interiorizados. Para muchos no será más que un balde de agua fría que cae sobre sus convicciones, para mi ha sido una lección de vida. La mayor enseñanza que este curso me ha dejado es la de escuchar, abrir la mente a la diferencia de pensamiento, escuchar aunque no este de acuerdo “ya que la distracción es una forma de defensa de nuestras mentes, que temen ser derribadas por la realidad”, y preguntarme ¿Sí todo el mundo que percibo es necesariamente la realidad, o simplemente lo que mis ojos quieren ver? .
domingo, 12 de julio de 2009
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